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12 jul. 2011

EL TEMIDO ENEMIGO



EL TEMIDO ENEMIGO


Había una vez, en un reino muy lejano y perdido, un rey al que le gustaba sentirse poderoso. Su deseo de poder no se satisfacía sólo con tenerlo, él, necesitaba además, que todos lo admiraran por ser poderoso, así como la madrastra de Blanca Nieves no le alcanzaba con verse bella, también él necesitaba mirarse en un espejo que le dijera lo poderoso que era.

Él no tenía espejos mágicos, pero contaba con un montón de cortesanos y sirvientes a su alrededor a quienes preguntarle si él, era el más poderoso del reino.

Invariablemente todos le decían lo mismo:

-Alteza, eres muy poderoso, pero tú sabes que el mago tiene un poder que nadie posee: Él, él conoce el futuro.

( En aquel tiempo, alquimistas, filósofos, pensadores, religiosos y místicos eran llamados, genéricamente “magos”).

El rey estaba muy celoso del mago del reino pues aquel no sólo tenía fama de ser un hombre muy bueno y generoso, sino que además, el pueblo entero lo amaba, lo admiraba y festejaba que él existiera y viviera allí.

No decían lo mismo del rey.

Quizás porque necesitaba demostrar que era él quien mandaba, el rey no era justo, ni ecuánime, y mucho menos bondadoso.

Un día, cansado de que la gente le contara lo poderoso y querido que era el mago o motivado por esa mezcla de celos y temores que genera la envidia, el rey urdió un plan:

Organizaría una gran fiesta a la cual invitaría al mago y después la cena, pediría la atención de todos. Llamaría al mago al centro del salón y delante de los cortesanos, le preguntaría si era cierto que sabía leer el futuro. El invitado, tendría dos posibilidades: decir que no, defraudando así la admiración de los demás, o decir que sí, confirmando el motivo de su fama. El rey estaba seguro de que escogería la segunda posibilidad. Entonces, le pediría que le dijera la fecha en la que el mago del reino iba a morir. Éste daría una respuesta, un día cualquiera, no importaba cuál. En ese mismo momento, planeaba el rey, sacar su espada y matarlo. Conseguiría con esto dos cosas de un solo golpe: la primera, deshacerse de su enemigo para siempre; la segunda, demostrar que el mago no había podido adelantarse al futuro, y que se había equivocado en su predicción. Se acabaría, en una sola noche. El mago y el mito de sus poderes...

Los preparativos se iniciaron enseguida, y muy pronto el día del festejo llegó...

...Después de la gran cena. El rey hizo pasar al mago al centro y ante le silencio de todos le preguntó:

- ¿Es cierto que puedes leer el futuro?

- Un poco – dijo el mago.

- ¿Y puedes leer tu propio futuro, preguntó el rey?

- Un poco – dijo el mago.

- Entonces quiero que me des una prueba - dijo el rey -

¿Qué día morirás?. ¿ Cuál es la fecha de tu muerte?

El mago se sonrió, lo miró a los ojos y no contestó.

- ¿Qué pasa mago? - dijo el rey sonriente -¿No lo sabes?... ¿no es cierto que puedes ver el futuro?

- No es eso - dijo el mago - pero lo que sé, no me animo a decírtelo.

- ¿Cómo que no te animas?- dijo el rey-... Yo soy tu soberano y te ordeno que me lo digas. Debes darte cuenta de que es muy importante para el reino, saber cuando perdemos a sus personajes más eminentes... Contéstame pues, ¿cuándo morirá el mago del reino?

Luego de un tenso silencio, el mago lo miró y dijo:

- No puedo precisarte la fecha, pero sé que el mago morirá exactamente un día antes que el rey...

Durante unos instantes, el tiempo se congeló. Un murmullo corrió por entre los invitados.

El rey siempre había dicho que no creía en los magos ni en las adivinaciones, pero lo cierto es que no se animó a matar al mago.

Lentamente el soberano bajó los brazos y se quedó en silencio...

Los pensamientos se agolpaban en su cabeza.

Se dio cuenta de que se había equivocado.

Su odio había sido el peor consejero.

- Alteza, te has puesto pálido. ¿Qué te sucede? – preguntó el invitado.

- Me siento mal - contestó el monarca – voy a ir a mi cuarto, te agradezco que hayas venido.

Y con un gesto confuso giró en silencio encaminándose a sus habitaciones...

El mago era astuto, había dado la única respuesta que evitaría su muerte.

¿Habría leído su mente?

La predicción no podía ser cierta. Pero... ¿Y si lo fuera?...

Estaba aturdido

Se le ocurrió que sería trágico que le pasara algo al mago camino a su casa.

El rey volvió sobre sus pasos, y dijo en voz alta:

- Mago, eres famoso en el reino por tu sabiduría, te ruego que pases esta noche en el palacio pues debo consultarte por la mañana sobre algunas decisiones reales.

- ¡ Majestad!. Será un gran honor... – dijo el invitado con una reverencia.

El rey dio órdenes a sus guardias personales para que acompañaran al mago hasta las habitaciones de huéspedes en el palacio y para que custodiasen su puerta asegurándose de que nada pasara...

Esa noche el soberano no pudo conciliar el sueño. Estuvo muy inquieto pensando qué pasaría si el mago le hubiera caído mal la comida, o si se hubiera hecho daño accidentalmente durante la noche, o si, simplemente, le hubiera llegado su hora.

Bien temprano en la mañana el rey golpeó en las habitaciones de su invitado.

Él nunca en su vida había pensado en consultar ninguna de sus decisiones, pero esta vez, en cuánto el mago lo recibió, hizo la pregunta... necesitaba una excusa.

Y el mago, que era un sabio, le dio una respuesta correcta, creativa y justa.

El rey, casi sin escuchar la respuesta alabó a su huésped por su inteligencia y le pidió que se quedara un día más, supuestamente, para “consultarle” otro asunto... (obviamente, el rey sólo quería asegurarse de que nada le pasara).

El mago – que gozaba de la libertad que sólo conquistan los iluminados – aceptó...

Desde entonces todos los días, por la mañana o por la tarde, el rey iba hasta las habitaciones del mago para consultarlo y lo comprometía para una nueva consulta al día siguiente.

No pasó mucho tiempo antes de que el rey se diera cuenta de que los consejos de su nuevo asesor eran siempre acertados y terminara, casi sin notarlo, teniéndolos en cuenta en cada una de las decisiones.

Pasaron los meses y luego los años.

Y como siempre... estar cerca del que sabe vuelve el que no sabe, más sabio.

Así fue: el rey poco a poco se fue volviendo más y más justo.

Ya no era despótico ni autoritario. Dejó de necesitar sentirse poderoso, y seguramente por ello dejó de necesitar demostrar su poder.

Empezó a aprender que la humildad también podía ser ventajosa empezó a reinar de una manera más sabia y bondadosa.

Y sucedió que su pueblo empezó a quererlo, como nunca lo había querido antes.

El rey ya no iba a ver al mago investigando por su salud, iba realmente para aprender, para compartir una decisión o simplemente para charlar, porque el rey y el mago habían llegado a ser excelentes amigos.

Un día, a más de cuatro años de aquella cena, y sin motivo, el rey recordó.

Recordó aquel plan aquel plan que alguna vez urdió para matar a este su entonces más odiado enemigo

Y sé dio cuenta que no podía seguir manteniendo este secreto sin sentirse un hipócrita.

El rey tomó coraje y fue hasta la habitación del mago. Golpeó la puerta y apenas entró le dijo:

- Hermano, tengo algo que contarte que me oprime el pecho

- Dime – dijo el mago – y alivia tu corazón.

- Aquella noche, cuando te invité a cenar y te pregunté sobre tu muerte, yo no quería en realidad saber sobre tu futuro, planeaba matarte y frente a cualquier cosa que me dijeras, porque quería que tu muerte inesperada desmitificara para siempre tu fama de adivino. Te odiaba porque todos te amaban... Estoy tan avergonzado...

- Aquella noche no me animé a matarte y ahora que somos amigos, y más que amigos, hermanos, me aterra pensar lo que hubiera perdido si lo hubiese hecho.

Hoy he sentido que no puedo seguir ocultándote mi infamia.

Necesité decirte todo esto para que tú me perdones o me desprecies, pero sin ocultamientos.

El mago lo miró y le dijo:

- Has tardado mucho tiempo en poder decírmelo. Pero de todas maneras, me alegra, me alegra que lo hayas hecho, porque esto es lo único que me permitirá decirte que ya lo sabía. Cuando me hiciste la pregunta y bajaste tu mano sobre el puño de tu espada, fue tan clara tu intención, que no hacía falta adivino para darse cuenta de lo que pensabas hacer, - el mago sonrió y puso su mano en el hombro del rey. – Como justo pago a tu sinceridad, debo decirte que yo también te mentí... Te confieso hoy que inventé esa absurda historia de mi muerte antes de la tuya para darte una lección. Una lección que recién hoy estás en condiciones de aprender, quizás la más importante cosa que yo te haya enseñado nunca.

Vamos por el mundo odiando y rechazando aspectos de los otros y hasta de nosotros mismos que creemos despreciables, amenazantes o inútiles... y sin embargo, si nos damos tiempo, terminaremos dándonos cuenta de lo mucho que nos costaría vivir sin aquellas cosas que en un momento rechazamos.

Tu muerte, querido amigo, llegará justo, justo el día de tu muerte, y ni un minuto antes. Es importante que sepas que yo estoy viejo, y que mi día seguramente se acerca. No hay ninguna razón para pensar que tu partida deba estar atada a la mía. Son nuestras vidas las que se han ligado, no nuestras muertes.

El rey y el mago se abrazaron y festejaron brindando por la confianza que cada uno sentí en esta relación que habían sabido construir juntos...

Cuenta la leyenda... que misteriosamente... esa misma noche... el mago... murió durante el sueño.

El rey se enteró de la mala noticia a la mañana siguiente... y se sintió desolado.

No estaba angustiado por la idea de su propia muerte, había aprendido del mago a desapegarse hasta de su permanencia en el mundo.

Estaba triste, simplemente por la muerte de su amigo.

¿Qué coincidencia extraña había hecho que el rey pudiera contarle esto al mago justo la noche anterior a su muerte?.

Tal vez, tal vez de alguna manera desconocida el mago había hecho que él pudiera decirle esto para quitarle su fantasía de morirse un día después.

Un último acto de amor para librarlo de sus temores de otros tiempos...

Cuentan que el rey se levantó y que con sus propias manos cavó en el jardín, bajo su ventana, una tumba para su amigo, el mago.

Enterró allí su cuerpo y el resto del día se quedó al lado del montículo de tierra, llorando como se llora ante la pérdida de los seres queridos.

Y recién entrada la noche, el rey volvió a su habitación.

Cuenta la leyenda... que esa misma noche... veinticuatro horas después de la muerte del mago, el rey murió en su lecho mientras dormía... quizás de casualidad... quizás de dolor... quizás para confirmar la última enseñanza del maestro.



Jorge Bucay



El árbol de los problemas

El árbol de los problemas



El carpintero que habia contratado para ayudarme a reparar una vieja granja, acababa de finalizar un duro primer dia de trabajo.Su cortadora electrica se daño y le hizo perder una hora de trabajo y ahora su antiguo camion se negaba a arrancar.

Mientras lo llevaba a casa, se sentó en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigiamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño arbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.

Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazó o a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa.

Posteriormente me acompañó hasta el automóvil. Cuando pasamos cerca del arbol, sentí curiosidad y le pregunte acerca de lo que lo había visto hacer un rato antes.

"Oh, ese es mi arbol de problemas", contesto.

"Se que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa. Luego en la mañana los recojo otra vez".

"Lo divertido es", dijo sonriendo, "que cuando salgo en la mañana a recogerlos, ni remotamente hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior".


No hay mucho que comentar . Muchas personas llevan tanto los problemas de sus trabajos a sus hogares como de sus hogares en sus trabajos. La enseñanza es grande y muchas personas en este mundo de aceleración y tensión se desquitan con los seres amados por cosas que nisiquiera son culpables. Irónicamente esto es contrario a la historia, que hacemos a otros culpables de lo que nosotros somos los responsables.

Arturo Quirós Lépiz

Todo a su tiempo

Todo a su tiempo

Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a su casa para poder ver a la mariposa cuando saliera de el. Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por hacerlo más grande y poder salir.

El hombre vio que la mariposa forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento. Pareció que se había atascado.

Entonces, el buen hombre decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande, de manera que la mariposa pudiera salir del capullo. Sin embargo, al salir, ella tenía un cuerpo muy hinchado y las alas pequeñas y dobladas. El hombre esperaba que las alas se desdoblarían y que el cuerpo se contraería al reducir lo hinchado que estaba, pero no sucedió ninguna de las dos situaciones y la mariposa solamente pudo arrastrarse en círculos, con su cuerpecito hinchado y las alas dobladas. ¡Nunca pudo llegar a volar!.


Lo que el hombre, en su bondad, no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza enviaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar. Obtener la libertad y poder volar era algo que solamente podía llegar después de la lucha.


Algunas veces lo que necesitamos en la vida es la lucha. Si pudiésemos progresar sin obstáculos, nos convertiríamos en inválidos, no podríamos crecer.
¡Cuántas veces hemos querido tomar el camino fácil para salir de dificultades, tratando de usar ''tijeras'' para recortar el esfuerzo que nos conducirá al éxito!.
Así como el oro es refinado con el fuego, sólo a través de nuestros esfuerzos y caídas saldremos fortalecidos

desconozco autor


Los Gritos

Los Gritos

En las islas Salomón en el sur del Pacífico, algunos lugareños practican una forma única de talar los árboles.

Si un árbol es demasiado grande para ser talado con un hacha, los nativos lo hacen caer a gritos.

Leñadores con poderes especiales se suben a un árbol exactamente al amanecer y de pronto le gritan con toda la fuerza de sus pulmones.

Lo hace durante 30 días, el árbol muere y se derrumba.

La teoría es que los gritos matan el espíritu del árbol, según los isleños siempre da resultado.

Que extraños y encantadores hábitos los de la jungla. Gritarle a los árboles..

Qué Primitivo!!!. Lástima que no tengan las ventajas de la tecnología moderna.

Nosotros, la gente educada urbana y moderna, le gritamos al tráfico, a los árbitros, a las facturas y a las máquinas.

Las máquinas y los parientes se llevan la mayor parte de los gritos. Yo no se para que sirven, las máquinas y las cosas siguen en su sitio.


En cuanto a las personas, bueno quizás los isleños de Salomón tengan razón, gritarle a las cosas vivas tiende a matar el espíritu que habita en en ellas.



*** Robert Fulghum ***

Cualquier cosa pesada puede llegar hasta rompernos los huesos, pero los gritos, las humillaciones, las ofensas o los insultos, nos quiebran el espíritu..


Carta abierta de un perro a su dueño

Carta abierta de un perro a su dueño

Ahora, eres mi amo y solo te pido amor.

Has decidido hacerte responsable de mí y me siento agradecido por tu determinación.

Existirá entre ambos un secreto pacto de confianza que jamás será quebrantado de mi parte.

Deberás comprenderme por algún tiempo, acabo de separarme de mi madre y de mis hermanos.

Me notaras desorientado, inquieto y algunas noches me veras llorar... Si, los extraño, compréndeme, yo te comprenderé luego por muchos años.-

Seré tu mejor amigo, entenderé tus cambios de humor, tus alegrías, tus días buenos y tus días malos, estaré a tu lado acompañándote en tu soledad y en tu tristeza y te tratare siempre con el mismo amor, con la misma lealtad. Lameré la mano con que me castigues, porque mi capacidad de perdonar es infinita.

Pero no me castigues, enséñame. Desconozco los detalles que pueden irritarte y deseo complacerte en todo.

Deseo también que te sientas orgulloso de mí cuando me veas echado a tus pies, cuando camine a tu lado por la calle como tu sombra más fiel.

Quiero responder a ese ideal de perro que tanto anhelas, pero depende de ti: seré reflejo de tu modo de educarme y de tratarme.

Ayúdame a no defraudarte. Si me tratas con violencia....seré agresivo.

Háblame, entiendo cada una de tus palabras, aunque no te conteste con el mismo lenguaje.

Aprende a leer mis ojos y comprenderás cuanto te entiendo; sé que eres una buena persona.

desconozco autor


La llave de tus emociones


“Nadie tiene el permiso...
de hacerme sentir mal...
sin mi permiso” !!!!!


Esta frase de la sabiduría popular, envuelve una grandísima verdad !!!!

veo diariamente, personas que se molestan unas con las otras
por las cosas que se dicen o hacen;
por una mirada, por una actitud hiriente
o por palabras ofensivas, etc.
.
Más allá de la cotidianidad que estas actitudes conllevan,
siempre encontramos personas que en alguna medida
valoran demasiado ... lo que los demás les hacen ... o dicen.

A veces, me ocurre.

Cierta mañana una persona en mi entorno laboral
se burlaba de una forma inocente, de mi desayuno.

Sin darme cuenta reaccioné a la defensiva
y le di alguna explicación sobre ello.

Después de unos minutos llegué a la conclusión
que le estaba dando más valor, del que realmente se merecía,
de hecho, ni siquiera se merecía, una explicación de mi parte.

Muchas personas pasamos por ese ciclo, todos los días.

Gran parte de nuestra energía vital diaria
acaba en reaccionar, ante lo que los demás nos emiten
como pensamientos o acciones, mal intencionadas.

Está en nosotros reaccionar de igual forma:
infantilmente o con madurez,
"tú tienes la llave de tus emociones,"
eres el que decide... cómo quieres sentirte.

Puedes elegir, terminar enfadado
por una que no sabe conducirse como es debido,
o al contrario
concluyes riéndote de lo infantil
que somos, los seres humanos, aún cuando ya somos adultos
y se supone que deberíamos poder
comportarnos, de una forma razonable.

"Nadie puede hacerte sentir mal "
"ni mucho menos ofenderte,"
el que se ofende de lo que otros te dicen o hacen ...
eres tú,
si al contrario pones la perspectiva correcta
y entiendes que no siempre, los demás actuarán de forma razonable
o con educación,
hasta entonces, empezarás a entender la verdad
más profunda ,del dicho popular
con que inicié este artículo...

"nadie tiene tu permiso para hacerte pasar un mal momento,"

"nadie puede entrar en tu corazón y decirte"
“te obligo a que te sientas mal”,

simplemente reaccionamos...
como me pasó a mí, esa mañana.

Pero, después de unos minutos pensé
en esa frase tan sabia...

nadie puede obligarte a sentir algo
que simplemente no es beneficioso para tu espíritu;
vivir en paz no es fácil
en un mundo lleno de personas violentas o malintencionadas,
pero tampoco te pueden obligar a ser, como otros quieren que seas.

Si decides ser un alma que se mueve en paz
de acuerdo a una verdad de tranquilidad interior
no habrá persona alguna, que pueda sacarte de ese estado, de pensamiento.

Muchas personas han caminado en este mundo;
han pensado, actuado de esa forma y logrado salir adelante
ante situaciones duras y difíciles.

Así que no decaigas.

Te invito a que lo intentes,
piensas cuando alguien te ataque
o te muestre animosidad o adversidad
que esta persona está emitiendo energía negativa
pero que está en tus manos ... recibirla o simplemente dejarla correr
nadie puede obligarte... a sentirte mal,
eres tú al final... el que decidirá cómo sentirte;
la llave de tus emociones ... siempre ha estado y estará en ti !!!!!
así que úsala con discreción y sabiduría.

desconozco autor

EL EGO


EL EGO

Un científico que descubrió el arte de reproducirse a sí mismo
tan perfectamente que resultaba imposible distinguir
el original de la reproducción.

Un día se enteró de que andaba buscándole el Ángel de la Muerte,
y entonces hizo doce copias de sí mismo.

El Ángel no sabía cómo averiguar cuál de los trece ejemplares
que tenía ante sí era el científico, de modo que los dejó a todos en paz
y regresó al cielo.

Pero no por mucho tiempo, porque, como era un experto
en la naturaleza humana, se le ocurrió una ingeniosa estratagema.

Regresó de nuevo y dijo: "Debe de ser usted un genio, señor,
para haber logrado tan perfectas reproducciones de sí mismo,
sin embargo, he descubierto que su obra tiene un defecto,
un único y minúsculo defecto".

El científico pegó un salto y gritó:
"¡Imposible! ¿Dónde está el defecto?".

"Justamente aquí", respondió el Ángel
mientras tomaba al científico de entre sus reproducciones
y se lo llevaba consigo.

"Todo lo que hace falta para descubrir al 'ego'
es una palabra de adulación o de crítica".

desconozco autor

Carta de una Mamá a sus Hijos

Carta de una Mamá a sus Hijos


Siempre que quieren hablar de madres en la televisión muestran mujeres con chicos en los brazos, sonrientes, dulces, cariñosas, sin una pizca de cansancio, espléndidamente maquilladas y a eso agregan maravillosas frases de pósters. ¡Mentiras!..

Las mamás no somos abnegadas amantes del sacrifico y aguerridas guerreras que todo lo pueden.
Las mamás lloramos abrazadas a la almohada cuando nadie nos ve, pedimos la peridural en el parto. Insultamos en 17 idiomas cuando tenemos que poner el despertador a las 2 de la mañana para ir a buscarlos a una fiesta.

Cuando les decimos que no se peleen con ese compañerito que les dice "enano" o "cuatro ojos", y les damos toda clase de explicaciones conciliatorias, en realidad querríamos tener el cogote del pequeño verdugo entre nuestras manos.

Y también pensamos que la vieja de geografía es un mal bicho cuando les baja la nota porque no saben cuántos metros mide el Aconcagua que, al final, a quién cuernos le importa. Pero no lo podemos decir...

No es que nos encante pasarnos horas en la cocina tratando de que el pescado no tenga gusto a pescado y disimulando las verduras en toda clase de brebajes, en lugar de tirar un Patty a la plancha. Es que tenemos miedo de que no crezcan como se debe...

No es que nos preocupe realmente que se pongan o no un saquito... Es que tenemos miedo de que se enfermen... No es que los queramos más cuando se bañan. Es que no queremos que nadie les diga roñosos...

No lo hacemos por ustedes. Lo hacemos por nosotras... Porque ser mamá no tiene que ver con embarazos, pañales y sonrisas de aspirinetas... Tiene que ver con querer a alguien más que a una misma. Con ser capaz de cualquier cosa con tal de que ustedes no sufran. NADA, nunca, jamás....

Ustedes nos hacen felices... cuando les encantan nuestras milanesas, cuando nos consideran sabias por contestar todas las preguntas de los concursos de la tele. Cuando vienen llorando a gritos porque se rasparon la rodilla y nos dan la posibilidad de darles consuelo y curitas...


Cuando recién levantadas nos dicen, qué linda que estás, mamá. Ustedes nos hacen mejores... Nos dan ganas y fuerzas. Nos comeríamos un gurka crudo antes de que les toque un dedito del pie.

Nos lavamos la cara y salimos del baño con una sonrisa de oreja a oreja para hacerles saber que la vida es buena, aunque nos vaya como el reverendo. Cantamos las canciones de Chiquititas y vemos Barney y escuchamos a Los piojos y compramos Nopucid y repasamos 500 veces la tabla del 2 y arreglamos el carburador para llevar a los pibes a fútbol, a inglés, a dibujo, a la psicóloga, a básquet, a volley, a danzas, a la casa de la amiga, a la maestra particular, al dentista, al médico, a comprar un pantalón. Y armamos 24 bolsitas con anillitos y pulseritas y tratamos de que la torta parezca un Pikachu...

Nos buscamos otro trabajo y sacamos créditos y nos compramos libros y vamos al psiquiatra y al pediatra y a los videos y negociamos con los maestros y los acreedores y recortamos figuritas... y estudiamos junto a ustedes ríos, provincias, las capitales de los países de Europa y nos ponemos lindas y nos enojamos y nos reímos y nos salimos de quicio y nos convertimos en la bruja y la princesa de todos los cuentos...

Sólo y exclusivamente para verlos felices... Verlos felices es lo que nos hace felices. Ojalá pudiéramos pegar el mundo con cinta scotch (como el velador que cayó en combate en la última guerra de pijamas party), para que fuera un lugar mejor para ustedes...

Gracias por hacerme su Mamá, gracias por hacerme tan importante... Gracias, por esas porquerías que hacen en el colegio con corchitos y escarbadientes (que casi nunca entiendo para que sirven, pero guardo religiosamente)...

Gracias por los abrazos, los besos, las lágrimas, los dolores, los dientes de leche, las cartitas, los dibujos en la heladera. Por tantas noches sin dormir, los boletines, las plantas rotas del jardín por jugar a la pelota. Por mi maquillaje arruinado por ser usado para jugar a la mamá, por las fotos de la primaria...

Son mis mejores medallas. ¡Gracias porque LOS AMO!.. Y ese, es el amor que me hace grande.


Lo demás es Marketing.

Isabel Allende


Habla Bajito ...

Habla Bajito ...

Alto debe ser el valor de tus ideas,
No el volúmen de tu voz ...

El Mundo oye más a quien habla bajo,
Mas piensa alto ...

Mientras Hitler gritaba bastante,
Gandhi hablaba bajo
y Chaplin hacia cine mudo.


Habla bajito ...
Muestra que tu pensamiento
Camina más que tu voz ...


EL MÁGICO PODER DE LA SONRISA

EL MÁGICO PODER DE LA SONRISA


Hace unos años, coincidiendo con unas rebajas en unos grandes almacenes, a una amiga, Paula, le pasaron unas cuantas cosas divertidas. Revolviendo bañadores de oferta en un enorme mostrador, se abrió camino, entre empujones y apreturas, hasta la dependienta.

- Por favor, ¿no tendría el mismo modelo en rojo?
- Lo que hay aquí es todo lo que hay. ¡Y no revuelva más!

Ante tal respuesta, mi amiga, una impulsiva e impaciente Aries, tiró el bañador al suelo, protestó airadamente por el mal trato recibido y se prometió a si misma ¡no volver a comprar en esos grandes almacenes en la vida!

Más calmada, unos días después, pasó por casa y charlamos sobre el asunto. Intenté indagar cómo le fue con sus compras en Galerías XX, ya que en Almacenes ZZ recibió un trato deplorable.

- Mira Pili, estoy encantada. Entré en el departamento de verano y expliqué a una de las señoritas el tipo de modelo y el color que deseaba.
- ¿Y enseguida te enseñó todo el muestrario de bañadores en rojo?
- Pues no. Simplemente me miró a los ojos y ¡me sonrió!
- ¿Te sonrió?
- Me sonrió y me trató con tanta dulzura que, a pesar de que no tenía nada en rojo, compré tres bañadores, en azul, violeta y amarillo.

¡Estos son los milagros que provocan una simple y dulce sonrisa! Una sonrisa es la diferencia entre una venta exitosa o un inamovible stock de artículos; es la frontera entre la amistad o el rechazo; y, a veces, en un nivel político puede llegar a significar la guerra o la paz.

Desconozco su autor


Yo aprendí


Yo aprendí


Que no puedo exigir el amor de nadie. Apenas puedo dar buenas razones para que gusten de mí, y tener paciencia para que la vida haga el resto;
Que a pesar de que ciertas cosas puedan ser importantes para mí, hay personas a quienes no interesan, y jamás conseguiré convencerlas;
Que puedo pasar años construyendo una verdad, y destruirla en apenas unos segundos.

Yo aprendí
Que puedo usar mi seducción durante unos quince minutos, pasados los cuales tengo que saber de qué estoy hablando;
Que puedo hacer algo en un minuto y tener que responder por ello el resto de mi vida;
Que así como por más que un pan se corte en rebanadas, este pan continúa teniendo dos caras, lo mismo se aplica para todo lo que cortamos de nuestro camino.

Yo aprendí
Que tardaré mucho en transformarme en la persona que quiero ser, y debo tener paciencia;
Que puedo ultrapasar los límites que yo mismo me coloqué;
Que tengo que escoger entre controlar mi pensamiento o ser controlado por él.

Yo aprendí
Que los héroes son personas que hacen lo que creen que deben hacer en un determinado momento, independientemente del miedo que sientan;
Que perdonar exige mucha práctica;
Que hay mucha gente que me aprecia pero que no consigue expresarlo.

Yo aprendí
Que en los momentos más difíciles, la ayuda vino justamente de aquella persona que yo pensaba que iba a intentar perjudicarme;
Que puedo estar furioso, pues tengo el derecho de irritarme, pero no tengo el derecho a ser cruel;
Que jamás puedo decir a un niño que sus sueños son imposibles. Será una tragedia para el mundo si consigo convencerlo de eso.

Yo aprendí
Que mi mejor amigo me hará daño de vez en cuando, y tengo que acostumbrarme a ello;
Que no es suficiente ser perdonado por los otros; tengo que perdonarme yo primero;
Que no importa cuánto esté sufriendo mi corazón, el mundo no se detendrá por causa de eso.

Yo aprendí
Que las circunstancias de mi infancia son responsables por lo que soy, pero no por los caminos que elegí siendo adulto;
Que en una pelea, tengo que decidir de qué lado estoy, aun cuando no quiera verme envuelto en ella;
Que cuando dos personas discuten no quiere decir que se odien. Y cuando dos personas no discuten no significa que se amen.

Yo aprendí
Que por más que quiera proteger a mis hijos ellos sufrirán y yo también sufriré, pues eso forma parte de la vida;
Que mi existencia puede cambiar para siempre en pocas horas por causa de personas desconocidas;
Que los diplomas en la pared no me hacen ni más respetable ni más sabio.

Yo aprendí
Que la palabra "amor" pierde su sentido cuando es usada sin criterio;
Que ciertas personas se van para siempre pase lo que pase;
Que es difícil trazar una línea entre ser amable, no herir a las personas, y saber luchar por las cosas en las que creo.



(autor desconocido)

Cuando todo parezca perdido

Cuando todo parezca perdido

Cuenta una antigua leyenda, que en la Edad Media, un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso, desde el primer momento buscaron a un "chivo expiatorio" para encubrir al verdadero culpable.


El hombre fue llevado a juicio, ya conociendo que tendría escasas o ninguna oportunidad de escapar al terrible veredicto: ¡LA HORCA!


El Juez, también cómplice, cuidó de dar todo el aspecto de un juicio justo y por esta razón le dijo al acusado:
- "Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de Él tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente. Tu escogerás uno de ellos y será la mano de Dios la que decida tu destino"



Por supuesto, el funcionario corrupto había preparado dos papeles con la misma leyenda: "CULPABLE" y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se dio cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria. El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados.



Éste inspiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados pensando, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa, escogió y agarró uno de los papeles y llevándolo a su boca, lo engulló rápidamente.



Sorprendidos e indignados los presentes, le reprocharon airadamente.
Pero... ¿qué hizo?... ¿Y ahora?... ¿Cómo vamos a saber el veredicto?



- "Es muy sencillo" respondió el acusado, "Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos que decía el que yo escogí"



Con rezongos y disgustos mal disimulados, tuvieron que liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo.



Moraleja:
Por más difícil que se nos presente una situación, nunca dejemos de buscar la salida ni de luchar hasta el último momento.
¡¡¡ SE CREATIVO !!! CUANDO TODO PAREZCA PERDIDO, USA LA IMAGINACION.



En los momentos de crisis:
"Sólo la imaginación es más importante que el conocimiento"

Albert Einstein

Cultivo una Rosa Blanca


Cultivo una Rosa Blanca


Cultivo una rosa blanca
En Junio como en Enero,
Para el amigo sincero,
Que me da su mano franca.


Y para el cruel que me arranca
El corazón con que vivo,
Cardo ni ortiga cultivo
cultivo una rosa blanca.


José Martí


La Nariz y los Anteojos

La Nariz y los Anteojos

Una vez le dijo la nariz a su dueño:

-"Estoy harto de tener que cargar esos anteojos para que los ojos puedan ver, de ahora en adelante me niego a cargarlos".


El hombre no quiso ser injusto y respondió:


-"De acuerdo, se hará como tu lo quieres".



De repente aquella persona al no poder ver bien y sin los anteojos se tropezó y cayó. Con tan mala suerte que cayó de frente y adivinen...se quebró la nariz!



Quiénes somos nosotros para despreciar a otros?

Muchas veces nos sentimos cargados o nos parece que cargamos cosas que no nos sirven de nada.



*** desconozco su autor ***


Los siete palos secos...


Los siete palos secos...

Una madre tenía siete hijos. Cayó en cama con una enfermedad incurable y, al adivinar que se acercaba la hora de la muerte, llamó a sus hijos y les dijo:
-Sé que voy a morir muy pronto y quiero que cada uno de ustedes salga de la casa y me traiga un palo seco.
Así lo hicieron los hijos y muy pronto todos estaban de regreso cada uno con un pequeño palo seco.
La madre agarró el palo que había traído el hijo mayor, y se lo dio al más pequeño de los hijos, diciéndole:
-¡Pártelo!
El hijo menor lo hizo sin dificultad alguna.
-¡Parte ahora otro!
Así el más pequeño partió todos los palos sin problema.
-Vuelvan a salir y me traen un palo parecido al que me trajeron antes.
Cuando estuvieron de vuelta, la madre le pidió el palo seco a cada uno de sus hijos. Los amarró fuertemente y le dijo al hijo mayor:
-Tú eres el más fuerte, parte los palos.
Por mucho que es esforzó, no pudo.
-No puedes?
-¡No!
-¿Alguno de ustedes puede?
Por mucho que todos lo intentaron, ninguno fue capaz.
-Recuerden bien esta lección. Mientras estén unidos, nadie podrá con ustedes. Pero si pelean, se separan y cada uno va por su lado, serán fácilmente vencidos.

El individualismo y el egoísmo, camuflados con frecuencia en nuevos téminos como competitividad y eficacia, se presentan hoy como valores esenciales. Impera el darwinismo social, la sobrevivencia de los más fuertes o de los que son capaces de adaptarse. Como consecuencia de ello, crece en el mundo la exclusión y la miseria. Alguien ha dicho que el mundo moderno parece un inmenso barco que navega a la deriva a una velocidad vertiginosa. Unos pocos van en camarotes de lujo, otros se apilan en la cubierta, muchos van hacinados en las bodegas, y la inmensa mayoría trata de alcanzar el barco mientras se ahoga o sobrevive a duras penas en el propio oleaje que levanta el barco.

USTEDES Y NOSOTROS



USTEDES Y NOSOTROS



Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.

Ustedes cuando aman
calculan el interés
y cuando se desaman
calculan otra vez.

Nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien.

Ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom.

Nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabrosos
como tener salud

Ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón.

Nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función.

Ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal.

Nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar.

Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial.

Nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.

Mario Benedetti

Ser uno mismo


Ser uno mismo


Se cruzaron un día y se enamoraron a simple vista. El tigre la miró embelesado pues era una cabra realmente hermosa. Ella hizo como que bajaba la mirada.

Cada uno vio una hermosa luz en los ojos del otro. El tigre dijo:- “Hola, ¿como te va?”. – “Muy bien”, contestó ella, que a su vez preguntó en forma aparentemente inocente: – “¿Tu quién eres?”, mientras le corría una chispeante sensación por la columna vertebral al estar tan cerca de tan hermoso ejemplar de tigre.

El tigre dio un paso atrás pensativo y empezó a balbucear: -”YO soy…, yo soy….” y mientras decía esto, el tigre, que sabía que las cabras desconfiaban mucho de los de su especie, pensó en una mentirita piadosa y dijo con firmeza: – “Yo soy un gato”.

Entonces la Cabra pensó que al Tigre no le iba a gustar mucho estar ante una cabra y antes que éste preguntase, dijo rápidamente: – Yo soy un perro.

Y de este modo un tigre que se hacía el gato, y una cabra que trataba de pasar por perro se encontraron por primera vez. Pasaron los meses y el amor iba en aumento, hasta que llegó el día que se dijeron casi al mismo tiempo.



- Ya no puedo vivir sin ti, quiero compartir mi vida contigo, quiero que vivamos juntos. Y el tigre y la cabra se fueron a vivir juntos. Era casi cómico verlos en su nuevo hogar. El tigre haciendo de gato y tratando de comer las verduras y las papillas que tanto le gustaban a la cabra.

Cada tanto el Tigre miraba la vida que llevaban los otros tigres, se ponía un poco triste y se decía: – Tengo que lograr ser un gato, es más soy un gato al que le gusta comer verduras y papillas, y quedarse en su hogar. Incluso llegó a poner cartelitos por todos lados que decían “recuerda que eres un gato”.

La Cabra, por su parte, y desde el profundo amor que tenía, trataba de ser un fiel perro guardián del hogar. Pero era inevitable: a ella le gustaba el sabor de lo lejano. Siempre la siguiente colina parecía tener el prado más verde y hacia ahí quería ella salir corriendo, aunque no lo hacía.

Se quedaba en el hogar entristecida cada vez más mientras esperaba a que el Tigre volviese.

Un día, como tantos otros, el Tigre se había tirado, como un minino, delante del hogar de leña y recordaba la selva, con todos sus peligros. Recordaba su vida llena de momentos de entusiasmo súbito, visiones instantáneas, planes gigantescos y estrategias inteligentes donde él se lucía con todo su porte. Fue entonces que recordando una de sus tantas aventuras se le escapó un suspiro.



En ese momento la cabra lo escuchó, y le preguntó qué le pasaba. El habló vagamente de la selva y de las bellezas que contenía, y al ver que la cabra escuchaba atentamente, el tigre terminó afirmando que la selva era el mejor lugar para que los gatos y los perros fuesen a buscar diversiones.

No le fue difícil convencer a la cabra, que le gustaba todo lo novedoso, para que lo acompañara a la selva. Pero todo fue un desastre. No bien entraron en la espesura, aparecieron los primeros peligros y mientras el Tigre se relamía pensando que por fin empezaba un poco de acción para desentumecer sus músculos, la cabra se asustó tanto que salió corriendo hacía la primer colina que vio.

Allí se quedó escondida detrás de un pequeño arbusto, hasta que el Tigre la encontró temblando y la llevó al hogar.

Siguió pasando el tiempo y la añoranza y la tristeza que iban penetrando profundamente en el interior del tigre sólo era comparable a lo que le sucedía a la cabra.



Ella seguía quedándose en la casa esperando que su majestad volviese, mientras refrenaba sus impulsos naturales de salir corriendo detrás de cualquier cosa que llamase su atención. Su innata curiosidad no sólo estaba presente, sino que aumentaba constantemente. Ella también suspiraba por lo que no tenía.

Le hubiese encantado salir corriendo hacía el prado y charlar con otros animales, pero no lo hacía pues sabía que esto sacaba de sus cabales al celoso Tigre, que veía por todos lados a galanes pretendiendo a su cabra.

No era difícil imaginar el futuro de la relación: El tigre, luego de haber tratado de vivir su día como un gato, volvía de noche cansado y de mal humor, y se encontraba con la cabra, que había estado encerrada todo el día, tratando de vivir como un perro y con un humor tan malo como el del Tigre.

Alcanzaba un pequeño gruñido del tigre para que la cabra se pusiese loca. Alcanzaba algún pequeño desliz de la cabra para que el tigre rugiese.

Así pasaron los años……



La cabra se recriminaba: – He tratado de ser todo un perro para agradarlo, pero es inútil este tigre nunca termina de convertirse en un buen gato.

El tigre también sentía lo mismo que ella. Había tratado de vivir como un gato. Se había entregado a esa cabra creyendo que se iba a comportar como un perro, y ahora se daba cuenta que era inútil. Lo único que había logrado era tener una cabra triste y rezongona.

Hasta que un día, casi ya sin fuerzas la cabra que quería ser perro y el tigre que quería ser gato, se miraron a los ojos como el primer día, pero esta vez en vez de luz encontraron sus miradas perdidas, tristes, y se dieron cuenta que contra la naturaleza no se puede ir.

Finalmente desde todo el amor que todavía se tenían, se separaron.



Así la Cabra se redescubrió y reencontró con su verdadero ser, volvió a ser ella misma: Recuperó su belleza, disfrutó de su plena libertad, volvió a ser creativa, disfrutó de la naturaleza pacífica, de sus sueños. Buscó y encontró la seguridad que necesitaba en su hogar, desde el cual podía salir a saltar a gusto y sin peligro por los campos verdes. Y finalmente pudo tomarse todo con calma, pues ella valoraba la tranquilidad.

Por su lado también el Tigre se reencontró con su verdadero ser.

Así fue pasando el tiempo para el Tigre y para la Cabra, hasta que un día se encontraron frente a frente. El miró de nuevo a esos ojos cargados de luz, y le dijo: – Yo soy un Tigre. Y ella sin esperar que él preguntara, contestó, mientras también lo miraba fijo a los ojos, también llenos de luz: – Yo soy una Cabra.

Y se fueron felices caminando juntos por un sendero. El Tigre le hablaba de sus historias de la selva, mientras la Cabra le contaba de la última flor que había descubierto en un nueva colina.


*** Luis Chiruazzi ***


No pretendamos vivir papeles que no nos corresponden y que nada tienen que ver ni con nuestra condición ni con nuestra naturaleza. Ofrezcamos lo que en verdad somos, y con certeza habrá quien nos acepte tal cual somos. Disponiéndonos claro está, a corresponder de la misma manera…

11 jul. 2011

Se permite Llorar

Se permite Llorar

Permitirse llorar no es fácil. Nos han educado para ser fuertes, ser árboles de pie ante las adversidades de la vida.
Muchas veces sentimos angustia, el pecho dolorido ante tantas presiones y seguimos caminando, no nos detenemos a llorar: “Debes ser fuerte…”, “Llorar es de los débiles…”, “Los hombres no lloran…”, “Llorar es sinónimo de flaqueza…”

Tantas frases hemos escuchado en nuestra infancia, en nuestra juventud que, ante el dolor, la pérdida, las injusticias, el fracaso no nos permitimos llorar y agobiados ante tantas presiones y exigencias en esos pequeños instantes íntimos, “nuestros”, cuando estamos solos, nos dejamos llevar y las lágrimas que ahogaban nuestro ser empiezan a brotar…

Sufrir la pérdida de ciertas cosas es inherente a la vida del ser humano. Muchas veces las cosas que perdemos o que se rompen en nuestras vidas son irreemplazables y ni siquiera nosotros mismos podemos repararlas.

Los que nos quieren, muchas veces pueden ayudarnos a aliviar nuestro dolor y a soportar las pérdidas.

Cuando somos padres, tratamos de demostrar a nuestros hijos que somos fuertes, que nada nos quiebra, que nada nos duele, ya que tememos dañarlos con nuestras debilidades y con nuestras lágrimas…. ¡qué equivocados estamos…!

Ellos saben de nuestras tristezas y de nuestras alegrías. Tan sólo con mirarnos, con abrazarnos, con acariciarnos, perciben nuestro dolor.

No pidamos permiso para llorar, si sentimos que no podemos contener nuestras lágrimas, si sentimos que el corazón nos duele: Lloremos… No tenemos que ser fuertes todo el tiempo.



*** desconozco su autor ***



No somos de goma ni de piedra, por lo tanto, de vez en cuando, démonos permiso de dejar salir nuestras emociones por medio del llanto que alivia libera y reconforta de una manera maravillosa!!!



Mis arrugas

Mis arrugas

No podría vivir sin ellas. Son mis cómplices, me
acompañan a todas partes
y hacen parte de mi identidad.
Gracias a ellas tengo,
desde hace ya años, la
cara que merezco. Las que encontraron refugio en la
esquina de mi mirada,
nacieron de un amor no correspondido, de un imposible
encuentro, de una
demasiado breve pasión, de una angustia materna y de
algunas noches de insomnio.
Las que habitan en la comisura de mis labios son las de la
risa, del humor, de
la nostalgia, de la felicidad y de la ternura, no sabría
vivir sin ellas.

Algunas mujeres me han preguntado por qué no me hago la
cirugía estética.
Esta cirugía lo aplana todo, pero sobre todo, los
recuerdos y la memoria,
asegurándote que a los 58 años puedes lucir nuevamente
de 38.................., y
dígame por qué lucir de 38 cuando uno tiene 58?

Por qué renegar de la cara, de la piel y sus surcos
cuando son años vividos,
dolores y risas que han moldeado la expresión y que le
han dado un reflejo a
la mirada y un sentido a la sonrisa?

Las arrugas sólo atestiguan que uno ha vivido y no
renunciaré a ellas por
nada. Tengo 58 años y no renegaría de uno solo de mis
años. No quisiera
perder en los breves y certeros movimientos de un bisturí
la década de los 80,
década de mi clara decisión de trabajar con y para las
mujeres de este país,
década del nacimiento del grupo 'Mujer y Sociedad'
de la Universidad Nacional y
de la adolescencia de mis hijos. No quisiera negar la
década de los 90,
durante la cual descubrí en mi, gracias a la práctica de
un aprendizaje de la
sonoridad, expresión femenina de la fraternidad, una
fuerza tranquila que me
permite afianzar mis escogencias de vida de este complejo
país que aprendí a
amar poco a poco.

Por cierto, me cuido, como razonablemente, ya no fumo y me
gusta caminar en
esta Bogotá que ya nos lo está permitiendo. Sé por fin
quiénes son mis
verdaderos amigos y sobre todo, amigas y descubro lo
delicioso de saber decir 'No'
cuando es preciso.

Además, mirando a los hombres de mi edad, comprendí que
las mujeres no
envejecemos solas........... nuestros amigos, nuestros
compañeros envejecen al
mismo tiempo, al mismo ritmo que nosotras y a veces más
dramáticamente que
nosotras. Conozco a los hombres de 55 a 60 años, nada
envidiables: Barriga
naciente y a menudo más que naciente, calvicie aparente,
gorditos en la cintura,
potencia sexual bastante afectada, andropausia y
compañía. La cultura,
siempre más benévola con los hombres que con las
mujeres, nos quiere hacer creer
que envejecemos solas................, pero conmigo no lo
logró.

Mis amigos varones me acompañan en esto y no siempre lo
viven bien a pesar
de una mirada más generosa sobre sus canas y marcadas
arrugas en la esquina
de su mirada. Al contrario, parecería que este hombre de
55 o 60 años, tan
moldeado con el tiempo como cualquiera de nosotras, es un
seductor tal vez,
pero máximo hasta la 11 de la noche.............. porque
más allá! No les
cuento! Y nadie lo cuenta! Incluso les diré que las
mujeres, en general,
envejecemos mejor que los hombres.

Hemos puesto tantas cosas, tantas pasiones, tantos viajes,
tantos
encuentros, que este otro tiempo que nos regala la vida al
llegar a los 60, es hoy día,
para las mujeres de mi generación, una posible fiesta.

Arrugas y canas me seguirán acompañando. Borrarlas,
negarlas, sería algo
así como una traición a lo que soy hoy día; sería como
renegar de estos
momentos de vida que me construyeron; como renunciar a la
imagen que me devuelve el
espejo cada mañana; como no aceptar la identidad que por
fin me define, me
da un nombre y a la vez me permite nombrar a los y a las
que me han amado, que
me aman, y, por fortuna, conozco hombres que se reconocen
también en mis
arrugas y no los sepultaré por medio de una cirugía
estética. Ahí están ellas,
grabadas en mi piel y les prometo que seguirán ahí.

Definitivamente quiero a mis arrugas y con ellas, la edad
que tengo.

FLORENCE THOMAS


El camion de basura

El camion de basura

¿Con qué frecuencia permites que las majaderías de otras personas cambien tu estado de ánimo? ¿Te das permiso de enojarte cuando otro conductor te agrede por un error de transito, o un mesero grosero te trata irrespetuosamente, un jefe exigente te pide más de lo que te corresponde hacer o cuando un compañero de trabajo arruina tu día?
Lo que realmente distingue a una persona exitosa es, el control que tenga sobre el manejo de la ira.
Hace 16 años aprendí esta lección. Me la enseñaron en el asiento trasero de un taxi en Nueva York.
Me subí a un taxi y partimos rumbo a la dirección que le indiqué al conductor, íbamos en el carril derecho cuando de repente un coche salió de no sé donde;
el taxista frenó súbitamente, se oyó el rechinar de las llantas y a escasos centímetros evitó chocar con el otro auto.
El conductor del coche que casi causa el accidente, empezó a gritarnos con una serie de malas palabras altisonantes.
El taxista, solo sonrió y le saludo amable. Asi que, yo sorprendido le pregunte, "Por que hace eso?" Ese tipo, por muy poco destruye su taxi y nos manda directo al hospital
Entonces el taxista me dio la lección mas bella de mi vida, la que ahora yo llamo "la ley del camión de basura".
Muchas personas, me dijo: "son como un camión de basura. Están llenos de enojo, frustración y desaliento.
Una vez que han acumulado mucha basura, necesitan un lugar en donde tirarla y si uno se lo permite, te la palean a ti".
Esa fue la lección del Camión de basura.
Empecé a pensar, "cada cuanto permito que los camiones de basura me contaminen?" y, "con que frecuencia tomo mi basura y la tiro sobre las personas que mas amo como: mi esposa, mis hijos o mis amigos?"
Aquel día me propuse; "A no ser el basurero de nadie". Empecé a ver con mas claridad los camiones de basura y decidí a partir de ese día no dejarme arrojar su porquería.
No he vuelto a permitir que los camiones de basura tomen el control de mis sentimientos y mucho menos de mis emociones.
Aprendí, que sonreírles a los insatisfechos, malhumorados y frustrados es la mejor medicina que puede ayudarles a cambiar su perspectiva de la vida o por lo menos les puede iluminar su día.
"Se amable con ellos, porque cada persona con la que tropiezas a diario, esta librando sus propias batallas."
Pero nunca descuide el estar siempre atento a...
Los camiones de basura..


La sabiduria de los niños.


La sabiduria de los niños.

Nunca sabes lo que un niño va a decir, es sorprendente:

Al autor y orador Leo Buscaglia, se le solicitó que fuera parte del jurado de un concurso. El propósito del concurso, era encontrar al niño más cariñoso. El ganador fue un niño de 4 años cuyo vecino era un anciano a quien recientemente se le había muerto la esposa. El niño, al ver al hombre sentado en una banca del patio y llorando, se metió al patio del anciano, se subió a su regazo y se sentó. Cuando su mamá le preguntó que le había dicho al vecino, el pequeño niño le contestó: "Nada, sólo le ayudé a llorar”…

La maestra de primer grado, estaba discutiendo con su grupo la pintura de una familia. En la pintura había un niño que tenía el cabello de diferente color al resto de los miembros de la familia. Uno de los niños del grupo sugirió que el niño de la pintura era adoptado y una niña compañera de él le dijo: "Yo sé todo acerca de las adopciones, porque yo soy adoptada". "¿Qué significa ser adoptada?" preguntó el niño y la niña le contestó: Significa que uno no crece en el vientre de su mamá sino que crece en su corazón".

Salvemos a las mujeres



Salvemos a las mujeres

El irrespeto por la naturaleza ha afectado la supervivencia de varios seres, y entre los más amenazados está la hembra de la especie humana.

Tengo apenas un ejemplar en casa, que mantengo con mucho celo y dedicación, pero en verdad creo que es ella la que me mantiene.
Por lo tanto, por una cuestión de auto-supervivencia, lanzo la campaña “Salvemos a las mujeres”.
Tomen de acá mis pocos conocimientos sobre la fisiología de la feminidad, con el fin de que preservemos los raros y preciosos ejemplares que todavía quedan:
1. Hábitat:
La mujer no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay cadenas que las aten y las que se someten a la jaula pierden su DNA. Usted jamás tendrá la posesión sobre una mujer; lo que la va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada diariamente.
2. Alimentación correcta:
Nadie vive de la brisa. Mujer vive de cariño. Déle en abundancia.. Besos matinales y un “yo te amo” al desayuno las mantienen bellas y perfumadas durante todo el día. Un abrazo diario es como el agua para los helechos. No la deje deshidratarse. Por lo menos una vez al mes es necesario, si no obligatorio, servirle un plato especial.
3. F l o r e s:
También hacen parte del menú. Mujer que no recibe flores se marchita rápidamente y adquiere rasgos masculinos como la brusquedad y el trato áspero.
4. Respete la naturaleza:
¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual)? Cásese con un hombre. Las mujeres menstrúan, lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de cómo les fue en el día, de discutir sobre la relación. Si quiere vivir con una mujer, prepárese para eso.
5. No restrinja su vanidad:
Es propio de la mujer hidratar las mechas, pintarse las uñas, echarse labial, estar todo un día en el salón de belleza, coleccionar aretes, comprarse muchos zapatos, pasar horas escogiendo ropas en un centro comercial.. Comprenda todo esto y apóyela.
6. El cerebro femenino no es un mito
Por inseguridad, la mayoría de los hombres prefiere no creer en la existencia del cerebro femenino. Por ello, buscan aquellas que fingen no tenerlo (y algunas realmente lo jubilaron). Entonces, aguante: mujer sin cerebro no es mujer, sino un simple objeto decorativo. Si usted está cansado de coleccionar estatuillas, intente relacionarse con una mujer.
Algunas le mostrarán que tienen más materia gris que usted. No les huya, aprenda con ellas y crezca. Y no se preocupe; al contrario de lo que ocurre con los hombres, la inteligencia no funciona como repelente para las mujeres..
7. No haga sombra sobre ella...
Si usted quiere ser un gran hombre tenga una mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma, cuando ella brille, usted se bronceará. Sin embargo, si ella está atrás, usted llevará una patada en el trasero.
8. Acepte:
Mujeres también tienen luz propia y no dependen de nosotros para brillar. El hombre sabio alimenta los potenciales de su compañera y los utiliza para motivar los propios. Él sabe que, preservando y cultivando la mujer, él estará salvándose a sí mismo.
Mi amigo, si usted piensa que la mujer es demasiado costosa, vuélvase GAY.
¡Sólo tiene mujer quien puede!

**Luis Fernando Veríssimo**


Principio del Vacío.


Principio del Vacío.


Si tiene el hábito de juntar objetos inútiles en este momento, creyendo que un día (no sabe cuando) podrá precisar de ellos?

Si tiene hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar que ya no usa hace bastante tiempo? Y dentro suyo?

Entonces tiene el hábito de guardar broncas, resentimientos, tristezas y miedos.

Esto es reflejo de antiprosperidad. Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a su vida.

Es preciso eliminar lo que es inútil en usted y en su vida, para que la prosperidad venga.

Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que usted desea.

Mientras usted esté material o emocionalmente cargando cosas viejas e inútiles, no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades.

Los bienes precisan circular. Limpie los cajones, los closets, el cuarto del fondo, el garaje. De lo que usted ya no usa.

La actitud de guardar un montón de cosas inútiles amarra su vida. No son los objetos guardados que estancan su vida, sino el significado de la actitud de guardar.

Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia. Es creer que mañana podrá faltar, y usted no tendrá medios de proveer sus necesidades. Con esa postura, usted está enviando dos mensajes para su cerebro y para su vida: Primero: usted no confía en el mañana y, segundo: Usted cree que lo nuevo y lo mejor no son para usted, ya que se alegra con guardar cosas viejas e inútiles. Deshágase de lo que perdió el color y el brillo y deje entrar lo nuevo en su casa y dentro suyo!

Limpiemos el subconsciente y aceptemos la llegada de situaciones nuevas a nuestra vida.

Joseph Newton


El roble y la Hiedra


El roble y la Hiedra

Un hombre edificó su casa y la embelleció con un jardín interno.

En el centro plantó un roble.

Y el roble creció lentamente.

Día a día echaba raíces y fortalecía su tallo, para convertirlo en tronco, capaz de resistir los vientos y las tormentas.

Junto a la pared de su casa plantó una hiedra y la hiedra comenzó a levantarse velozmente.

Todos los días extendía sus tentáculos llenos de ventosas, y se iba alzando adherida a la pared.

Al cabo de un tiempo la hiedra caminaba sobre los tejados.

El roble crecía silenciosa y lentamente.

- “¿Cómo estás, amigo roble?”, preguntó una mañana la hiedra.

-” Bien, mi amiga” contestó el roble.

-” Eso dices porque nunca llegaste hasta esta altura “, agregó la hiedra con mucha ironía.

“Desde aquí se ve todo tan distinto. A veces me da pena verte siempre allá en el fondo del patio”.

-” No te burles, amiga”, respondió muy humilde el roble. ” Recuerda que lo importante no es crecer deprisa, sino con firmeza “.

Entonces la hiedra lanzó una carcajada burlona.

Y el tiempo siguió su marcha.

El roble creció con su ritmo firme y lento.

Las paredes de la casa envejecieron.

Una fuerte tormenta sacudió con un ciclón la casa y su jardín.

Fue una noche terrible.

El roble se aferró con sus raíces para mantenerse erguido.

La hiedra se aferró con sus ventosas al viejo muro para no ser derribada.

La lucha fue dura y prolongada.

Al amanecer, el dueño de la casa recorrió su jardín, y vio que la hiedra había sido desprendida de la pared, y estaba enredada sobre sí misma, en el suelo, al pie del roble.

El hombre arrancó la hiedra, y la quemó.

Mientras tanto el roble siguió creciendo a su ritmo, creando grandes y profundas raices que le dieran la firmeza y la fuerza por la que tanto había trabajado.



*** desconozco su autor ***


Juan, dirección Unica



Juan, dirección Unica


“Juan dirección única” es un inocente de la vida y uno de los personajes del gremio del taxi”

“Dirección única” para sus amigos, cayó en la trampa de los atascos matinales y decidió adelantar su hora de salida.
Llegó a la vivienda de la clienta a las 5 de la madrugada y luego tuvo que esperar una hora antes de que pudiera llamar a su puerta. Pero valía la pena esperar ya que iba a llevarla más de una hora para que cogiese el tren de las 7 de la mañana.
Pero sucedió lo impensable, “Dirección única” se durmió. Su clienta lo despertó sacudiéndole el brazo. Ella también se había dormido y ahora tenía un ataque de pánico.

Sabía que no llegaría a tiempo para subir al tren previsto, y que tendría que tomar el siguiente a fin de acudir a una cita importante en Leeds. Ella y su marido tenían su propio negocio. Él llegaría a casa esa mañana tras un viaje de negocios en el continente, y si se enteraba de que ella iba a llegar tarde a esta cita en particular se enfadaría. Pero ella había calculado que si se ponían en marcha, antes de media hora podría coger el tren de las 8:30 y todavía conseguir llegar a su cita.
“Telefonee y confirme la salida del tren”, le dijo a dirección única. “Yo me ducharé y vestiré, y usted vaya a la cocina y haga el té y unas tostadas y nos lo tomaremos de camino”.
Entonces las cosas comenzaron a ir mal para nuestro héroe inocente. La puerta de la casa se abrió y entró el marido. “¡Hola!, dijo “Dirección única”. “¿Usted debe ser el esposo?”, la respuesta lo confirmó. “¡Vaya!”, dijo “Dirección única”, ella quería que estuviéramos lejos de aquí antes de que usted llegara. Pensó que usted se enfadaría sin nos encontraba aquí todavía. ¿Le apetece una taza de te y tostadas?”.


El marido quería saber que era lo que estaba sucediendo. “Dirección única” siguió cavando su propia tumba. “Es muy sencillo, ambos nos quedamos dormidos. Ella está arriba duchándose y yo estoy haciendo té y tostadas. ¿Quiere azúcar?”.
“¿Qué hicieron qué?”, exigió el marido.
“Bueno, la verdad es que yo estaba dormido como un tronco, y si ella no me hubiera despertado cuando lo hizo, estaríamos todavía dormidos. Y probablemente cuando usted hubiera llegado a casa ¡nos hubiera tenido que despertar a los dos!”.


El marido estaba fuera de sí, la temida pesadilla se hacía realidad ante él. Había leído que este tipo de cosas sucedían, pero siempre a otras personas. El marido quiso saber durante cuanto tiempo estaba sucediendo esto. “Dirección única” siguió contando inocentemente. “Ésta es la primera vez que vengo a recogerla, pero sé que normalmente nos llama a uno de nosotros. Supongo que nos llama si usted no está”.
El marido estaba atónito ante lo que acababa de escuchar. “¡Uno de nosotros! Pero ¿cuántos son?”.


“Alrededor de quinientos”, fue la respuesta.
“¡Quinientos!”, gritó el marido.
“Bueno, más o menos. ¿Quiere mantequilla con su tostada?”.


Entra la esposa. “¡Ah!, hola cariño. Lo siento, si sólo hubieras llegado un poquito más tarde ya nos habríamos ido, yo llegaría a mi cita y tú no te habrías enterado de nada de esto. Pero realmente tenemos que irnos ya. Luego te explicaré”.


“¡Lo vas a explicar ahora!”, demandó el marido.
“Por favor, cariño, no delante del taxista”
“¿El taxista?”. El marido estaba ahora totalmente confundido.
“Claro cariño. Él llegó temprano y se quedó dormido fuera. Yo también me quedé dormida, ya que esa basura de despertador que dijiste que ibas a arreglar o cambiar no sonó. Yo le desperté..¡Ay!... y ahora vamos con bastante retraso, así que nos marchamos de inmediato”.


De repente el marido cayó en la cuenta y rápidamente recapituló la situación.
“¡Vino a recogerla…! Ella le tuvo que despertar…¡500 taxistas!”
Luego a “Dirección única” se le encendió una luz y dijo: “Ah,…Creo que sé lo que estaba pensando”.

*** autor: Martin Seymour ***

Una historia que bien puede parecer graciosa o trágica, según se tome. Lo que si me queda perfectamente claro es que tener sólo pequeños fragmentos de información y no conocer todos los hechos, puede llevarnos a conclusiones totalmente erradas, verdad???...


8 jul. 2011

¿Qué les queda a los jóvenes?

¿Qué les queda a los jóvenes?

¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros


¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar , abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar


¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan , abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno ,
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente

Mario Benedetti


¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo?


Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín, en una fría mañana de enero. Durante los siguientes 45 minutos, interpretó seis obras de Bach. Durante el mismo tiempo, se calcula que pasaron por esa estación algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos.

Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando música. Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha. Algunos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.

Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volteando su cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.

En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.

Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín tasado en 3..5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades que promediaban los 100 dólares.

Esta es una historia real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario "The Washington Post" como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas.

La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?

Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente: Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música escrita, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo?